Desarrollo empresarial afrodescendiente en América Latina

Publicado en Dcimarrón N°14

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Por Gustavo Adolfo Lugo Vallecilla (Colombia) 

Hablar de desarrollo económico significa también hablar de crecimiento económico, aunque existen diferencias entre ambos: el desarrollo económico supone un cambio de tipo cualitativo que implica variaciones de la estructura de la economía de un país, que comprenden la implementación de innovaciones, la adquisición de mayores niveles de conocimiento y la incorporación de nueva tecnología, y que conlleva una mejora de la calidad de vida de la población en materia de salud, educación, empleo y seguridad, mientras que el crecimiento económico puede entenderse como un cambio meramente cuantitativo, una variación del «tamaño» de una economía en términos de inversión, producto total, niveles de consumo e ingresos (Giménez, 2017), queda claro, entonces, que el desarrollo económico y el crecimiento económico no son lo mismo.

Es posible concebir el desarrollo económico como un aspecto central para el crecimiento, en el sentido de que el crecimiento no puede mantenerse a largo plazo sin que paralelamente se vayan implementando un conjunto de innovaciones y cambios estructurales. Una economía puede desarrollarse sin crecer, o puede crecer sin que haya desarrollo, ya que, por ejemplo, un mayor nivel de crecimiento no asegura la existencia de trabajos bien remunerados ni tampoco el acceso de los grupos étnicos a los bienes y servicios públicos básicos que garantizan su bienestar y promueven su desarrollo (Sen, 2000).

Por lo tanto, el desarrollo de pequeñas y medianas empresas se convierte en un pilar fundamental para promover el desarrollo económico sostenible de un grupo poblacional o de un país, porque dichas empresas generan riqueza y empleo, e identifican, explotan y desarrollan nuevas actividades productivas. Además, se adaptan con una gran facilidad a las nuevas tecnologías, ya que su estructuración y su planeación estratégica no requieren de altos capitales (Delfín Pozos y Acosta Márquez, 2016). En ese sentido, cabe señalar que, cuando se examina el desarrollo empresarial de la población afrodescendiente en la región, no es posible identificar cuántos empresarios hay, ni cuáles son los sectores o los niveles de ventas o de ingreso que las caracterizan, debido a que en las cámaras de comercio y en las encuestas anuales de comercio no se incluye la variable étnico-racial que permitiría identificar a los empresarios afrodescendientes.

Finalmente, los programas dirigidos a promover el emprendimiento empresarial entre la población afrodescendiente de la región se enfocan en iniciativas empresariales de bajo valor agregado, que, en un alto porcentaje, no logran ser sostenibles en el tiempo. En ese contexto, se propone la creación, en cada país de la región, de un fondo de Capital de Riego para el desarrollo empresarial de la población afrodescendiente, en clave del establecimiento de alianzas estratégicas público-privadas, cuyo propósito sea el de brindar de manera integral, financiamiento a planes de negocios, herramientas técnicas y financieras a los emprendedores para promover los emprendimientos de base tecnológica a partir de la ciencia, la tecnología e innovación.

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Gustavo Adolfo Lugo Vallecilla
Consultor Senior en Gestión de Proyectos, Alianzas Estratégicas y Movilización de Recursos de Cooperación Nacional e Internacional
Mobil:   3168760418 (WhatsApp)
Skype: gustavo.adolfo.lugo.vallecilla
E-mail:gustavolugo1426@gmail.com
LinkedIn: https://www.linkedin.com/in/gustavo-lugo-50ab0b55?trk=nav_responsive_tab_profile
Bogotá, Colombia.

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