Viernes, 17 Agosto 2018

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Aproximación al balance político de la izquierda uruguaya y su implicancia con la población afrodescendiente

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Por Miguel Pereira (Uruguay).

mperiraLa lucha por la emancipación de los movimientos sociales afrodescendientes en el campo popular, han tenido como denominador común, el avance en sus reivindicaciones y propuestas revolucionarias de justicia social y reparaciones, en los partidos y sectores políticos de izquierda y progresistas de las Américas.

Los resultados conquistados en la Tercera Conferencia contra el Racismo y todas las Formas de Discriminación realizada en Sudáfrica(2001), tuvieron un absoluto rechazo por los países capitalistas e imperialistas como Estados Unidos, a tal punto que la disputa continuaba siendo la lucha por un mundo multipolar, donde el reconocimiento de la trata transatlántica de africanos y africanas esclavizados, solo podría ser tomado en cuenta por los países con ideología socialista, cuyo principal postulado marxista es combatir la explotación del hombre por el hombre.

En los distintos países donde la izquierda conquistó el poder, las organizaciones afrodescendientes de la diáspora africana, lograron incidir en las plataformas políticas partidarias, avanzando en la incorporación de la categoría de pueblos afrodescendientes en las distintas reformas constitucionales donde se realizaron, en la normativa y legislación donde se promovieron acciones afirmativas y políticas públicas en general con el propósito de impactar en las históricas desigualdades perpetuadas por los gobiernos de derecha en toda la región.

En Uruguay como en el resto de América Latina, la importancia de colocar el tema fue a instancias de la permanente lucha de los y las afrodescendientes. La fundación de Organizaciones Mundo Afro, respondió a una necesidad de combatir el racismo y construir con programa de desarrollo para los afrodescendientes en la sociedad uruguaya que había vivido una voraz dictadura cívico – militar.

La población afrodescendiente no estuvo exenta de las atrocidades de la dictadura, pues en los años 70 fueron desalojados centenares de personas afros que vivían en los barrios tradicionales y arrojándolos a las zonas periféricas de la ciudad, donde actualmente se encuentran los indicies más altos de pobreza e indigencia.

A pesar de ello, la izquierda de nuestro país, no incorporaba la dimensión étnico – racial en la plataforma política reivindicativa de las luchas populares, donde incorporaban a las fuerzas sociales del cambio como los trabajadores y estudiantes, pero no a los movimientos organizados afrodescendientes y antirracistas que también reclamaban un cambio de orden político, económico y social.

Luego de muchos años de lucha, podemos enfatizar que producto de la movilización social se logró incidir políticamente en las plataformas programáticas del Frente Amplio, partido político de la coalición de izquierda y específicamente en el Movimiento de Participación Popular, donde el brazo político de la institución social se llama Identidades.

Producto de la discusión y del ejercicio constante de la construcción política colectiva, ha sido incorporar ideológicamente – tarea aún no resuelta - que los ejes estructurantes de la desigualdad social, si bien tienen un pilar fundamental en la clase social, operan otros factores absolutamente relevantes como son la dimensión étnico – racial, el género, ciclo de vida y el territorio.

Recientemente en los congresos y plenarios sectoriales del Movimiento de Participación Popular se ha logrado insertar como aspecto fundamental, entre otros, la trata transatlántica de africanos y africanas que fueron esclavizados, temas que si bien reúnen un consenso importante a nivel internacional, no es el caso en los procesos nacionales y principalmente en los partidos políticos.

El reconocimiento de ese factor central para los y las afrodescendientes, permite ir incorporando esta dimensión en las distintas discusiones de orden político, como es el caso de las políticas sociales o de desarrollo de nuestras sociedades.

En el V Congreso del Frente Amplio Rodney Arismendi, la fuerza política luego de una debate profundo, reconoció por primera vez, el patriarcado y la lucha antirracista, aspectos que hoy hacen a los principios de la fuerza política de izquierda.

Si bien, estos aspectos distan de ser estructurales, en cuanto a las transformaciones profundas que se requieren en términos de políticas públicas, reparaciones y acciones afirmativas, son cambios que han implicado modificaciones desde la forma de sentir, pensar y actuar de sus dirigentes,  generalmente históricos, donde antiguamente no incorporaban esta dimensión en el campo político partidario.

El Frente Amplio, actualmente se encuentra elaborando sus bases programáticas para lo que será su cuarto gobierno a nivel nacional.

Es la segunda vez que funciona una Unidad Temática Programática sobre Afrodescendencia con el objetivo de construir los lineamientos y objetivos programáticos que se llevarán adelante en un eventual gobierno de izquierda.

Lo importante de esta etapa, es que además de generar este proceso al interior de la unidad, también estamos participando activamente de la Comisión Nacional de Programas del Frente Amplio, órgano político integrado por todos los sectores de la fuerza política, cuya tarea y responsabilidad es elaborar las bases programáticas generales de la fuerza política que será aprobado por el Congreso de la misma en diciembre de 2019. Esto quiere decir que el tema no aparecerá solamente en la sección específica que aborde la dimensión étnico – racial afrodescendiente, sino que estará inserto por primera vez en la historia de nuestra fuerza política, en todos los lineamientos programáticos de cara al cuarto gobierno nacional.

En síntesis, no hay avance si no hay un movimiento social afrodescendiente empoderado, que sea capaz de continuar impulsando las reivindicaciones en un mundo que cambia vertiginosamente y que tiende a profundizar la lucha de  clase, donde las dimensiones etnia – raza juegan un rol fundamental en la reproducción de la desigualdad y pobreza que aun nuestros países poseen.

Miguel Pereira

23/07/18.

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Los gobiernos progresistas y el pueblo afroecuatoriano: evaluación desde las políticas públicas

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Por José F. Chalá Cruz (Ecuador).

jchalaVarios académicos han denominado como gobiernos progresistas a los gobiernos que han desplegado una ideología de una nueva izquierda, agrupados alrededor de la conceptualización teórica-sociológica de Socialismo del Siglo XXI, apostando a un cambio de paradigma que lleven a una transformación social, sustentado en un desarrollo con rostro humano y  el ser humano sobre el capital. En cada uno de los países tomó nombres propios como Socialismo Bolivariano, Socialismo Comunitario, Socialismo del Buen Vivir.

El derrotero mayor era superar y resistir al neoliberalismo, buscando constituirse en una alternativa a la liberalización de los mercados, las privatizaciones, la fragmentación social y la acentuación de las desigualdades.

El progresismo latinoamericano fue la reivindicación de «algo», aunque fuera poco, frente a la «nada» que dominó los años de reacción conservadora. Ese «algo» fue detener el ritmo de las privatizaciones, en muy pocos casos revertirlas, aumentar la presencia estatal y los servicios sociales básicos, ampliar los beneficiarios de los programas de subsidios focalizados (Ospina, 2016)[1]

Este fenómeno sociológico empezó a partir de la elección en Venezuela de Hugo Chávez como presidente en el año 2000 y luego siguieron los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, El Salvador, Nicaragua y Uruguay.  A pesar de ello, nos todas estas realidades políticas fueron homogéneas, sino que tuvieron sus propios matices en su concepción y accionar político.

En la mayoría de estos procesos fue acompañado de reformas constitucionales, y a dar un papel más protagónico al Estado. Para los casos de Brasil y Uruguay se planteó que estos procesos progresistas estuvieron marcados no por una transformación estructural sino por una humanización del capitalismo, sin abandonar este modelo económico. En el primer período de Kirchner se planteó como un “capitalismo serio”. [2] A pesar de ello, fueron articulados y asumidos como gobiernos progresistas.

Estos procesos políticos generaban esperanzas desde la lógica que cambiando de paradigmas, se iba a acortar las brechas históricas sociales y económicas. Estas expectativas fueron acompañados de posicionar, como elemento central para pensar nuevas sociedades y relaciones de poder, el tema de la diferencia. Una diferencia que históricamente había servido para crear desigualdades, ahora se la planteaba como un mecanismo para seguir pensando en diferencia para crear igualdad, en países como Ecuador y Bolivia el tema de la interculturalidad era un elemento fundamental de estos proyectos de transformación, canalizadas a través de demandas que se habían planteado desde los movimientos sociales inicialmente indígena y luego el afroecuatoriano como un proyecto político. Encaminado a un reposicionamiento y revaloración de las cosmovisiones, filosofías de los pueblos.

En el caso particular de Ecuador, a pesar que se produjeron cambios constitucionales a favor de los pueblos, al volver a reivindicar su estatus de pueblos y de los derechos colectivos, se trabajaron reformas en el plano de reparaciones y acciones afirmativas.

La Corporación para el Desarrollo del Pueblo Afroecuatoriano-CODAE, fue una institución que se creó para dar respuestas a las desigualdades históricas y estructurales a través de la política pública diferenciadas. Desde ese espacio se logró financiar becas para estudiantes afroecuatorianos en universidades en programas de cuatro nivel. Además se desarrolló programas de vivienda, entre otros proyectos de política pública. Se entendió muy bien desde este espacio que una buena manera de hacer una verdadera reparación es a través de la política pública.

Si bien es cierto, esto no ha sido suficiente para superar las brechas históricas se reconoce el esfuerzo por atender a la población afroecuatoriana.  Quedando aún una deuda para los pobladores de este pueblo.

Pero ¿por qué resulta tan difícil cerrar brechas históricas a través de las políticas públicas, tomando en cuenta que el Estado se asume como Estado intercultural?

Una primera razón la podemos encontrar que en la actualidad el movimiento afroecuatoriano se encuentra desarticulado y debilitado, lo cual no ha permitido una presencia significativa y contundente en el escenario político nacional, restando la capacidad de negociación y diálogo con el ejecutivo.

Otra de las respuestas las podemos encontrar en que desde diferentes gobiernos ha existido una suerte de “indigenismo”, es decir, que han entendido la diversidad de pueblos únicamente desde los pueblos y nacionalidades indígenas, sino solo basta ver la Ley de Educación Intercultural-LOEI, donde crea un Sistema de Educación Intercultural Bilingüe, es decir, indígena dejando fuera a los otros pueblos.  

Y como último elemento filosófico-político es que el socialismo del Siglo XXI, desde su matriz marxista la categoría de la clase es  el eje central, es decir, la desigualdad se explicaba desde la estructura y superestructura económica, y no se entendió que en el caso de los pobladores que pertenecen a los pueblos y nacionalidades, la pobreza está determinada y adscrita a su pertenencia y constitución como pueblos. Justificando lo que se ha denominado como colonialidad del poder, donde la categoría de raza además de interactuar con la clase la determina. (Quijano 1992, 2000). [3]

Finalmente una prueba más de esta suerte de no entendimiento de la diversidad de los pueblos y la diferencia colonial, ha sido una demanda que aún no es escuchada en torno al Decenio del Pueblo Afroecuatoriano como medida de reparación.

Referencias bibliográficas utilizadas

Ospina, P. 2006. El reformismo progresista. Tomado de: http://nuso.org/articulo/el-reformismo-progresista/

 

Quijano, A. 1992. “Colonialidad y modernidad-racionalidad”. En Heraclio Bonilla. Comp. Los Conquistados, 1942 y la población indígena de las Américas. (Bogotá: Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO, sede Ecuador, Tercer Mundo Editores.

------. 2000.  “Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina”. En Edgardo Lander. Comp. La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas Latinoamericanas. Buenos Aires: CLACSO.


[1] http://nuso.org/articulo/el-reformismo-progresista/

[2] Discurso de Néstor Kirchner 25/05/2003. Esta concepción estuvo determinada por entender que sin abandonar el capitalismo se podría implementar medidas que mejoren la redistribución de la riqueza de una manera más equitativa.

[3] La colonialidad del poder determina que la categoría de raza es el elemento que justifica la desigualdad social y económica.

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Si los gobiernos caen, los movimientos sociales afrodescendientes continúan

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Por Freddy Blanco (Venezuela).

freddyLas intenciones del Tío San en revertir el proceso de integración que con voluntad impulsó el difunto presidente Hugo Chávez sigue dando su fruto, lo que ayer fue con la alianza estratégica de los gobiernos progresistas hoy es una alianza de gobiernos proyankees con la clara visión de castrar los avances de independencia en los países de nuestra América. Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Argentina están en contra de los que hoy luchan por preservar que el ALBA no se convierta en atardecer, pero esta lucha es entre los gobiernos, lo que jamás podemos permitir que sea una disputa entre nuestros pueblos.

El hilo que jamás podemos romper es el cordón umbilical que nos une como hermanos por ser hijos de la madre África, a pesar de todas las pretensiones de quienes en el pasado fueron amos de nuestros abuelos por instaurar un modelo de división conceptual e ideológica denominada afroderecha que de manera tímida ha tenido éxito, nuestro norte debe ser la unidad de nuestros movimientos bajo un concepto antimperialista y bajo el lema de integración.

En mayo 2018 Venezuela fue el epicentro de las reparaciones en nuestra región a pesar de los avances que nuestros líderes han tenido a lo interno de cada país, más allá de ello el proceso de integración y la discusión colectiva tuvo lugar en la tierra de Bolívar y Chávez. Ahora bien en mi opinión personal como combatiente de esta causa me queda una interrogante ¿qué reparar? la coyuntura en la que vivimos nos llama a entender la complejidad organizacional de los movimientos sociales afrodescendientes en nuestros países, desde Durban 2002 a Venezuela 2018 los gobiernos de nuestros países han sufrido una metamorfosis en cuanto al tema afrodescendiente y donde no se hablaba del tema hoy se habla, pero esto ha servido muchas veces para crear divisionismo, incomprensión y en muchas ocasiones la disolución de movimientos por la falta de ética, la formación de sus cuadros, la creación de una brecha entre las instituciones conformadas bajo adeptos afrodescendientes, los movimientos sociales y las comunidades. Es por allí que debemos comenzar a replantearnos ¿que reparar y como lo vamos a reparar?,  e instar a los gobiernos que las reparaciones no bastan con la creación de instituciones estériles y sin decisión ante las instancias de gobierno.

Nació en Venezuela el Frente de Jóvenes Afrodescendientes Antimperialistas José Leonardo Chirino en el marco de ese proceso traumático que atraviesa nuestro país, Venezuela alza la voz con su juventud afrodescendiente, en el mes de mayo 2018. Venezuela marca un precedente en la historia con la creación de un frente antiimperialista, pero esta vez no con un discurso extraído de libros escritos por los grandes filósofos de la izquierda mundial si no un frente de los nietos y las nietas de los cimarrones antiesclavistas en Venezuela. A pesar de la operación tenaza que se aplica a nuestro país donde los que se han visto más afectados es nuestra juventud, la esperanza sigue viva en nuestras comunidades afrodescendientes  más de trescientos jóvenes afrodescendietes se dieron cita para concretar con el Presidente Nicolás Maduro lo que iniciamos en un momento con el presidente Hugo Chávez la creación de un movimiento que le hiciera frente a todos los embates que pasamos la juventud afrodescendiente a lo largo y ancho del país.

Frente de Jóvenes Afrodescendientes la política de nuestro país en un empeño por mantener su soberanía y a su vez por dar el ejemplo de su proceso inclusivo impulsa este gran movimiento con autonomía para ir afianzando el proceso de entendimiento gobierno, movimiento social y así resarcir las demandas que han venido afectando a lo largo de la historia a nuestros jóvenes afrodescendientes, ¿por qué antiimperialista? traigo esta interrogante y a su vez la respondo, ya que en nuestra América el concepto antiimperialista e izquierda ha sido tan manoseado por la guerra psicológica que funge como píldoras en nuestros jóvenes y esta ha tenido un efecto impresionante de tal manera que todo lo que lleve esos nombres es aborrecido, pero lo que debe entender nuestra juventud es que: la opresión y la esclavitud siempre la han manejado los poderosos esta que se adapta según los criterios de la superpotencias y su afán por sumergir nuestros países en el subdesarrollo. Esto pasa  por evaluar a quienes a lo largo de la historia han creado la desigualdad en nuestros países o nuestras comunidades, quienes han introducido las drogas a través de sus grandes carteles o las películas de Hollywood, quienes han promovido la educación privada en escuelas y universidades, quienes nos ven como posibles delincuentes y no obstante a eso nos asesinan, quienes plantean que hay una brecha entre pobres y ricos.... Es para combatir los vestigios de estos males que la juventud afrodescendiente de Venezuela impulsa este gran movimiento como ejemplo para la región quedando pendiente que esta se extienda a nivel internacional.

NO TENEMOS CADENAS EN NUESTROS PIES Y AUN NO SOMOS LIBRES (Bob Marley)              

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Afrodescendientes en tiempos de revolución bolivariana. Un paso adelante y otro atrás

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Por Diógenes Rafael Díaz Campos (Venezuela).

diogenesPara entender la relación de los movimientos sociales y las comunidades afrodescendientes con el Proceso Bolivariano, dividiremos arbitrariamente tres periodos históricos que nos permitirán asimilar la complejidad estructural y coyuntural. El inicio del gobierno de Hugo Chávez en 1998 hasta el 2005 como primera etapa, un segundo momento comprendido entre el 2005 al 2011 y los últimos tiempos que van desde el 2011 hasta la fecha.

La primera etapa del gobierno bolivariano con los afrodescendientes se puede caracterizar por una relación de exclusión en los primeros años, invisibles e ignorados por el mismo liderazgo de Hugo Chávez y las altas esferas del gobierno. Podríamos justificarlo por una crasa ignorancia del tema los primeros dos años. Pero no hay ningún tipo de justificación después de la Conferencia de Durban 2001 para un gobierno firmante de su declaración y del plan de acción, quien compartió una delegación oficial con representantes de los movimientos sociales. Es inaceptable.

"En Venezuela, al iniciarse la discusión sobre la nueva constitución, la Fundación Afroamérica y la Unión de Mujeres Negras, hicimos nuestras proposiciones para que el Estado incorporara la noción afrovenezolana dentro del carácter pluriétnico y diversidad cultural y como elemento fundacional de la República. Allí en esas propuestas que debía contener la nueva constitución, exigíamos el reconocimiento histórico, político y cultural de los africanos y las africanas y sus descendientes, así como la reconsideración de la propiedad colectiva de las tierras de los antiguos cimarrones y cimarronas". (García, Jesús 2006:30) al final esta proposiciones fueron ignoradas para no decir que la V República se inició con un acto discriminatorio contra los descendientes de esclavizados africanos. Las organizaciones afrovenezolanas con mayor nivel de conciencia política y de experiencia de luchas y debate político internacional realizó sus propuestas y la negativa debe ser considerada por cualquier lado que se evalúe como que la constitución bolivariana nació con una acción discriminatoria. Las propuestas fueron ignoradas por una mentalidad racista heredada. Los afrodescendientes explícitamente no fueron reconocidos en la novel constitución bolivariana de Venezuela, considerada como la más avanzada en el mundo, principalmente sus principios de democracia participativa y protagonismo del pueblo. Ni en el preámbulo donde se menciona las fuentes de inspiración de lo que se llamaría V República y tampoco en ningún artículo de la carta magna. Mientras, a diferencia, los indígenas alcanzaron un capítulo sobre sus derechos en la nueva constitución.

Informacion completa aquí.

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Materialidad y museo: acción educativa, responsabilidad pública y lucha antirracista

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Por Danielle Almeida (Brasil).

danieeleBrasil atraviesa uno de los momentos más críticos y sombrío de su historia. En medio del avance mundial y sistemático del conservadurismo, de las políticas genocidas, del neoliberalismo desenfrenado, la sociedad brasileña sufre de una severa crisis ética en la política y de la total incertidumbre de su pueblo hacia el futuro.  El 12 de mayo de 2018 se cumplió dos años del insolente golpe de estado sufrido por la joven democracia brasileña, un golpe que de acuerdo con los analistas, representó en su conjunto de desmontes - aún en los primeros doce meses - lo equivalente a cincuenta años de retroceso especialmente en los sectores sociales, lo que afectó y sigue afectando directa y contundentemente a la población negra del país. Considerando que 2018 también es el año de elecciones presidenciales y que el golpe se sigue moviendo sórdidamente adentro de las estructuras corrompidas del legislativo, ejecutivo y del judiciario, el resultado de los análisis de cómo está la situación del país, atemoriza y pone en alerta a todos los que están de alguna manera involucrados con las luchas por justicia social.

Por lo mencionado y de acuerdo con el título propuesto, trataré en el desarrollo del presente texto reflexionar cómo pueden las prácticas pedagógicas y educativas en un museo, que históricamente es una institución elitista y excluyente, aportar al enfrentamiento del racismo, a la construcción de conciencia política y al fortalecimiento de la autoestima de las personas negras.

Para empezar ¿Qué es un museo?


[1] Cantora activista; maestra en Ciencias de la Educación por la Universidad de Monterrey (México); especializada en Historia de África y de los Afro-brasileños por la Universidade Federal de Minas Gerais / Casa das Áfricas; licenciada en Música por la Universidade Federal de Pelotas. Desde 2002, orienta sus estudios en las áreas de música afrolatinoamericana, educación de las relaciones raciales y manifestaciones culturales afrodescendientes en América Latina. Actualmente es parte de la Coalición  de Mujeres Negras Feministas y educadora en el Museo Afro Brasil.

De acuerdo a las definiciones y artículos de diccionarios, los museos son instituciones de carácter público y permanente, dedicadas a la memoria a través de la conservación,  adquisición, estudio y exposición al público de acervos artísticos,  históricos, culturales y científicos. Tal como lo conocemos hoy, los museos surgen en Europa, más específicamente en Inglaterra en el siglo XVII. Antes, desde la edad media, las colecciones de arte, de documentos etc. estaban circunscriptas a la aristocracia y, especialmente, a la Iglesia. De esa manera, no sería difícil imaginar que probablemente está en Europa la mayor cantidad de museos de todo el mundo, una vez que la difusión de espacios designados a la conservación de obras de arte y de memoria se propagó considerablemente en ese continente a partir del siglo XVI.

Se hace importante recordar que mientras surgían galerías, se incrementaban las colecciones y se inventaban los conceptos de arte en Europa, también se instituían y se fortificaban las empresas colonizadoras en Abya Yala;[1] se establecía el sistema de producción esclavista en el mundo; se sistematizaba los secuestros de mujeres, hombres y niños africanos para que fueran vendidos como esclavizados; crecía y avanzaba el capitalismo; las violaciones a los cuerpos de las mujeres negras e indígenas consumaban el mestizaje; toneladas de oro, plata y de madera de América eran robados y trasladados hacia Europa; se llevaba a cabo el genocidio de los pueblos originarios del “nuevo continente”. Todo al mismo tiempo.

Por las razones mencionadas, se hace importante aún subrayar que la expansión artística, así como la preservación de la memoria blanco-europea a través de los museos, fueron procesos fomentados gracias al financiamiento de  las mismas élites que invertían en los saqueos, secuestros y en las millones de muertes en América y en África. Así, ¿cómo pensar el origen de la institución museo sin pensar en opresión, colonización y esclavismo? Como nos hace recordar el gran intelectual maliano Amadou Hampaté Bâ (1982), en el mundo “todo se liga y todo es solidario”. De esa forma y teniendo presente la relación que existe entre los hechos y las cosas, reflexionar sobre los museos, su origen y sus finalidades, también significa expandir la mirada hacia la reflexión crítica sobre a qué y a quién sirven tales instituciones y cómo podemos transgredirlas.

En Brasil, un osado proyecto gana vida en el año 2004. Como resultado de la lucha de los movimientos sociales, de las acciones afirmativas implementadas en el gobierno Lula y, sobretodo, como resultado de más de dos décadas de investigaciones y empeño del renombrado artista y curador negro, Emanuel Araújo, nace el Museo Afro Brasil. Una institución dedicada a contar, a través de su acervo, la historia de los africanos y sus descendientes más allá de la esclavitud, evidenciando y valorando sus aportes intelectuales, tecnológicos, científicos y culturales del país que más recibió personas traficadas durante el sistema esclavista.[2]

Un proyecto audaz en una sociedad donde el racismo es estructural e institucionalizado y que por ello resulta genial en una sociedad desigual, injusta y excluyente desde su fundación. Ubicado en la capital económica[3] del país que lo nombra, el Museo Afro, como comúnmente es llamado, se denomina como un museo de cultura brasileña, sin embargo es a la vez, uno de los acervos más importantes de la memória afrodiaspórica en el mundo. Así como sugiere Emanuel Araújo, en el texto Museu Afro Brasil: Um conceito em Perspectiva,[4] la experiencia del negro brasileño

é indissociável da experiência de desenraizamento de milhões de seres humanos graças à escravidão. Assim, assumindo essa perspectiva, o Museu Afro Brasil, sendo um museu brasileiro, não pode deixar de ser também um museu das sociedades afro-atlânticas no Novo Mundo (ARAÚJO, 2006).

 Son once mil m² de estructura, más de seis mil obras en el acervo de larga duración entre pinturas, esculturas, grabados, fotografías, documentos y piezas etnológicas de autores brasileños y extranjeros, una expografía que no hace distinción de valor entre lo que es considerado popular y erudito, ahí todo es obra de arte en el continuo intercambio entre Brasil y África. El conocimiento popular, sus actores y productores son valorados y visibilizados, se refleja la interacción de saberes en la organización de los núcleos temáticos, África: Diversidad y Permanencia, Trabajo y Esclavitud, Religiones Afrobrasileñas, lo Sagrado y lo  Profano, Historia y Memoria, toda la visualidad que crea estos núcleos ayuda a contar la historia brasileña y, tal como sugiere la coordinadora de plan curatorial, Ana Lúcia Lopes, las exposiciones del acervo del Museo Afro Brasil, tienen por objetivo

desconstruir um imaginário da população negra, construído fundamentalmente pela ótica da inferioridade ao longo da nossa história e transformá-lo em um imaginário estabelecido no prestígio, na igualdade e no pertencimento, reafirmando assim o respeito por uma população matriz de nossa brasilidade (LOPES, s./d.).

 

 El museo no existe solamente en su materialidad, el museo existe sobre todo, por la gente que lo construye diariamente, profesionales especialistas en museología, historia, ciencias sociales, antropología, artes, educación, etc., profesionales del mantenimiento, seguridad, orientación de público, todos dedicados a construir un espacio que pudiera registrar, preservar y argumentar en contra de la historia oficial - racista y blanco centrada - que minimiza y enmudece, cuando no anula, la participación protagonista de mujeres y hombres negros en la construcción del país.

No obstante y a pesar del espacio ser en sí mismo una afronta al discurso racista en la sociedad y en el mundo del arte, se verifica que es la acción pedagógica bajo la responsabilidad del Núcleo de Educación, que permite una interpretación del acervo de forma contextualizada y conectada a hechos históricos, sociales, cotidianos y contemporáneos, ayudando a construir en el público visitante sentido y pertenencia histórica una vez que no se trata del otro y sí de la historia y cultura de todos y de cada uno.

Nosotros los educadores especialistas en diversas áreas, negros y no negros, tenemos en las manos la mayor materialidad sobre cultura afrobrasileña que hay en el territorio, diariamente recibimos grupos de varias regiones de Brasil e, incluso, del extranjero. Estudiantes de todo el sistema educativo público y privado, maestros y profesionales de la educación, artistas, diplomáticos, público en general. Todos son conducidos en el espacio bajo el compromiso que tenemos con la construcción colectiva de conocimientos que puedan subsidiar otras interpretaciones de la historia del país y de lo que estamos viviendo, sin los filtros manipuladores que actúan a través de los medios, de la escuela, de los libros didácticos creando históricamente un sin número de estereotipos en el imaginario de negros y no negros, el sentimiento de inferioridad de la gente racializada y el sentimiento de superioridad de los blancos hacia los demás que crea y mantiene privilegios desde siempre.

Las visitas mediadas por los educadores son para provocar reflexiones a través del debate, del encantamiento y de la belleza. Aunque se trate de hablar de temas duros como la esclavitud, se privilegia dilucidar las formas de organización, cimarronaje, resistencias y el gran abanico de saberes traídos por las personas en situación de esclavitud por ejemplo, siempre evocando el protagonismo de los sujetos y estableciendo un vínculo del pasado con el presente y sus desdoblamientos en nuestras vidas hoy. Nuestro objetivo es posibilitar al público el entendimiento de que hablar de la población negra y de sus contribuciones históricas y sociales nos es hablar de la minoría, al revés, es hablar de 54, 9% de los 205 millones de brasileños,[5] es provocar la reflexión de que hablar de protagonismo negro es rescatar las humanidades de millones de personas masacradas diariamente por el racismo, por la necropolítica,[6] por el sistema jurídico y económico que empobrece cada vez más a las personas negras. Sin embargo, tratar de los temas mencionados es también provocar la reflexión acerca de los privilegios y del sentimiento de superioridad blanca que se retroalimenta de desgracias; es despertar a los visitantes, especialmente blancos o no racializados, la reflexión de que el combate al racismo no es una responsabilidad solo de las personas negras, que la responsabilidad frente a la lucha antirracista y a la justicia social es un deber de todos.

Las acciones pedagógicas ejecutadas diariamente  por los educadores, es lo que expresa más directamente el ideal de su idealizador y curador cuando en el artículo Museu Afro Brasil: Um conceito em Perspectiva, Emanuel Araújo, refleja su idea de museo, de acuerdo con Araújo (2006), el Afro Brasil debe ser

um Museu que reflita uma herança na qual, como num espelho, o negro possa se reconhecer, reforçando a autoestima de uma população excluída e com a identidade estilhaçada, e que busca na reconstrução da autoimagem a força para vencer os obstáculos à sua inclusão numa sociedade cujos fundamentos seus ancestrais nos legaram.

Aún según el autor, el Museo Afro Brasil es

Uma instituição que pode servir como instrumento para se repensar novos conceitos de inclusão social, e espelho para refletir uma sociedade enfim disposta a incorporar o outro nas suas diferenças.

Se hace importante aclarar que a pesar de su íntimo compromiso con el combate al racismo, el Museo Afro Brasil es una institución cultural que no fomenta activismos de cualquier naturaleza, así como ser activista no es una condición que se espera del profesional que integra el Núcleo de Educación. No obstante, la educadora o el educador de ese museo debe ser, porque su propia profesión lo determina, un sujeto crítico que tiene esperanza en la transformación social, un agente activo en la lucha antirracista y consciente de su papel político. En razón a eso se crea cotidianamente en el conjunto de las acciones, narrativas contrahegemónicas, estrategias de enfrentamiento y de corrección de las desigualdades. Muchos intentos, diversos logros, acciones urgentes en tiempos nebulosos, combatir el racismo rumbo a la justicia social es el compromiso ético de los educadores y a lo que se propone la acción educativa del Museo Afro Brasil.

Referenciales 

ARAÚJO, Emanuel. Museu Afro Brasil: Um conceito perspectiva. Disponible en http://www.museuafrobrasil.org.br/o-museu/um-conceito-em-perspectiva  

HAMPATÉ BÂ. A tradição viva em a história geral da África, V.I. SP, Ática, UNESCO, 1982.

LOPES, Ana Lúcia. Museu Afro Brasil: exposição de longa duração. Disponible en http://www.museuafrobrasil.org.br/programacao-cultural/exposicoes/longa-duracao 

[1] Palabra del pueblo Kuna que nombraba el continente americano antes de la invasión europea.

[2] Brasil es la mayor población negra fuera de África y la segunda mayor del mundo después de Nigeria.

[3] El museo está ubicado en la ciudad de São Paulo, centro financiero y la más grande ciudad del país.

[4] Disponible en <http://www.museuafrobrasil.org.br/o-museu/um-conceito-em-perspectiva>

[5] A través de las análisis hechas por el Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística - IBGE, a partir de  datos colectados en los censos de autoidentificación, en 2017 se verificó que 54, 9% de la población se auto declara negra. De acuerdo con el IBGE, negro es el resultado de la conjunción de las categorías preto y pardos. El último censo demuestra que 46,7% de la población se auto declara parda, mientras que 8,2% se auto declara prieta.  

[6] La necropolítica denomina tanto políticas nacionales como internacionales de carácter neocolonial; a nivel nacional esto incluye los principales sectores de ejecución de poder estatal sobre la población, que son el poder judiciario, ejecutivo (policial) y legislativo.  

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