Viernes, 17 Septiembre 2021

logo para cedet                                            Año 2021. Edición N° 15 / Registro ISSN-L: 2709-8079

TEMA En memoria de Carlos Velarde Reyes (Cito). A cinco años de su partida. Sus documentos de trabajo y opiniones que guardan vigencia

COLUMNISTAS

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[Editorial] Demandas y desinterés de los partidos políticos frente a los movimientos sociales afrodescendientes

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1Los partidos políticos están en crisis desde que iniciamos el siglo XXI. Algunos ubican su debacle con el auge del neoliberalismo, que consolidó a la tecnocracia y excluyó a los militantes (viejos cuadros políticos) que se formaban ideológicamente y se vinculaban con las demandas insatisfechas de la población. Debido a sus métodos de participación, sus reglamentos internos y las reivindicaciones que defienden, los partidos políticos que se fundaron entre finales del siglo XIX y principios del XX, ya no representan a las grandes mayorías.

Ahora los partidos son únicamente tarjetas electorales o vientres de alquiler, disponibles para algún improvisado que mida bien en las encuestas. Eso explica la desconexión con los movimientos que luchan contra el machismo, el racismo y la homofobia. El 2020, estuvo marcado por dos grandes cismas políticos, en los que los partidos no tuvieron ningún protagonismo: "Black lives matter en Estados Unidos" y el "Ni una menos" en Argentina. Mujeres y afroamericanos que no eran prioridad en la agenda de ningún partido político, salieron a defender sus derechos civiles, sociales y económicos.  

El caso de los movimientos afrodescendientes es alegórico. En latinoamérica, el mestizaje posicionó el “mito” de que todos somos iguales (pero unos más blancos que otros). Aunque todos los indicadores vinculan pobreza y exclusión con los afrodescendientes, ninguno de los partidos establece una agenda contra el racismo desde lo económico y lo social. La culturización de la lucha contra el racismo, condena a las demandas de los pueblos afrodescendientes a una pugna por la representación en los libros de historia y en los museos, pero no en el reparto de la renta del Estado, ni en el acceso a la educación o a la salud.

La pandemia ha exacerbado esta situación. Los pueblos afrodescendientes son los más afectados por la crisis sanitaria y económica y sin embargo, no hay medidas especiales para ellos. La miopía de los partidos políticos frente a los movimientos afrodescendientes es intolerable. Solo la movilización social permitirá que los partidos políticos integren en sus programas la agenda de los pueblos afrodescendientes para saldar la inmensa deuda social que la República y los Estados tienen con nosotros.

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